La Banda Oriental se independiza del Brasil


Desde el inicio de la revolución de mayo de 1810, la Banda Oriental se presentó como uno de los escenarios más complejos para el éxito independentista. Primero, mientras Montevideo se mantenía bajo fuerzas realistas, el gobierno patrio encomendó al general José Artigas a poner sitio a la ciudad cisplatina. Cuando éste presentó, junto a las provincias litoraleñas, el proyecto de los pueblos libres, el gobierno central especuló con que una invasión luso-portuguesa pusiera fin a las pretensiones artiguistas. Cuando esta situación se hizo realidad, la Banda Oriental se convirtió en un escenario extremadamente peligroso para el futuro de las Provincias Unidas. Costase lo que costase, había que recuperarla.

Ésta fue una de las preocupaciones que inundó a los constituyentes de 1824. Sabiendo de los peligros del avance brasilero, se decidió conformar un ejército de soporte para los emigrados orientales, entre ellos, Juan Antonio Lavalleja y Manuel Oribe, decididos a invadir y reconquistar la Banda Oriental. Así se prepararon los 33 orientales, en abril de 1825, que pronto desembarcaron en la playa de la Agraciada, en el sudoeste oriental, sobre el río Uruguay. En menos de un mes, los expedicionarios habían sumado un notable ejército y pusieron sitio a Montevideo. Brasil envió refuerzos, mientras Buenos Aires enviaba armas y municiones.

Conquistado prácticamente todo el territorio oriental, menos los bastiones de Montevideo, Colonia y Mercedes, que mantenían importantes focos imperiales, el general Lavalleja convocó a un congreso de representantes cisplatinos. Reunidos por primera vez en junio, en La Florida, hacia finales de agosto de 1825, más precisamente el 25 de este mes, los convocados acordaron la constitución de un gobierno independiente del mando brasilero. Solicitaron, además, la colaboración de las Provincias Unidas, hecho frente al cual el emperador de Brasil no demoró en declarar la guerra. La paz llegó recién en 1828, cuando se decidió la separación de la Banda Oriental tanto del Brasil como de las Provincias Unidas. Dos años más tarde, adoptaron el nombre de Estado Oriental del Uruguay.

Para recordar la fecha en que los habitantes de la Banda Oriental se declararon independientes del Brasil, aquel 25 de agosto de 1825, reproducimos a continuación un fragmento del parte de la Batalla de Sarandí, donde Juan Antonio Lavalleja, uno de los 33 orientales que pocos meses atrás habían desembarcado en la Agraciada, se refería al sacudimiento del yugo imperial.

Fuente: Parte de la Batalla de Sarandí, del 13 de octubre de 1825, enviado por el general Juan Antonio Lavalleja al comisionado del gobierno oriental en Buenos Aires; en Luis Revuelta, La gloriosa cruzada de los treinta y tres patriotas orientales, Montevideo, Tipografía Uruguaya de Marcos Martínez, 1902, pág. 30.

Ya no es posible que el déspota del Brasil espere de la esclavitud de esta Provincia el engrandecimiento de su imperio. Los orientales acaban de dar al mundo un testimonio indudable del aprecio en que estima su libertad

 

Juan Antonio Lavalleja

Fuente: www.elhistoriador.com.ar